Van tres veces. Tres. Y la última, sin hacer nada de nada.

Ni un tuit, ni un me gusta, ni un buenos días. Un día me levanté y ya no estaba. Así que ya tengo mi teoría. No es lo que hago, es que estoy. 😅

Te cuento lo que hago yo en X, para que veas el peligro. Subo fotos. Fotos mías, con mi ropa, en mis sitios. Nada del otro mundo, de verdad. Y no me quejo de las que enseñan muchísimo más (todo mi apoyo, ojalá), ni creo que haya que censurar a nadie. Yo creo en la libertad, oye, y en que cada una haga lo que quiera con su cuerpo y con su vida.

Lo que me hace gracia es de dónde me están echando. Porque en X hay pornografía de la mala (de la que no le pone a nadie), violencia a cada scroll y cuentas con cosas mil veces más explícitas que una foto mía en ropa interior. Y ahí no pasa nada, ese es el nivel. Pero a mí me echan por… ¿por existir? Vale. Gracias por el cumplido, supongo.

Y lo que más me fastidia, más que el algoritmo, es que yo estoy en X por la gente. Por mis amigas y mis compañeras, por los de siempre, por los tuiteros de buen rollo que llevo años leyendo antes de dormir. Estoy ahí para pasármelo bien, no para montar nada. Cuando entro, es mi momento. Me siento, subo una foto, contesto cuatro cosas, me río un rato y se me pasa la semana. Es mi barrio. Y me han echado del barrio sin darme una explicación.

El algoritmo no me quiere y yo a él lo quiero un montón. Que es lo peor, es como el ex que te deja y tú erre que erre preguntándole si todo bien.

Ellos dicen que son reglas. Yo digo que es hipocresía: se permite todo lo que da asco y se le cierra la puerta a lo que da ganas. Y luego te dicen que revisarán tu caso. Ya. Como cuando alguien te suelta eso de que no eres tú, que soy yo. Que sí, cariño. Lo que tú digas.

Mientras, aquí sigo, en mi casa, que esta no me la cierran. Aquí no hay algoritmo, ni revisión, ni nadie que me borre. Aquí vuelvo cuando quiero y cuento lo que quiero. Y tú, que me lees aquí, tienes suerte, porque en mi web te llega todo entero y a tiempo.

A lo mejor es que le gusto demasiado y no sabe gestionarlo. 😏

Así que nada, no pienso ponerme triste por un algoritmo. Que se lo piense él, y que se entere de lo que se está perdiendo. Yo sigo con mis fotos, mi gente y mis ratos de relax, que de eso se trata.

Cuando vuelva a X (que voy a volver, que soy muy pesada y no cejo) me vas a encontrar igual: subiendo una foto, como si nada. Y si al final no vuelvo, casi mejor para ti, porque así me tienes toda para ti. 😉

Besitos
Nina 💋